El Bienvenido
«Quítate la blusa». «No, ¿y eso para qué?». «Quítatela». «No, no, hasta allá tampoco. No». «Ven, quítatela. No te voy a hacer nada que no te vaya a gustar, te lo prometo. ¿No confías en mí?».
«Quítate la blusa». «No, ¿y eso para qué?». «Quítatela». «No, no, hasta allá tampoco. No». «Ven, quítatela. No te voy a hacer nada que no te vaya a gustar, te lo prometo. ¿No confías en mí?».
Se sobrecogió reparando en la imagen de la pequeña criatura, pues detrás de ella había un hombre extraño que no hacía más que verla con ojos ansiosos…
Entiendo que no te soy suficiente, que necesitas más compañía y más alegrías de las que yo puedo darte, que a veces la ausencia de todos te hace daño. No creas, también tengo mi desasosiego y a ratos esta casa vacía me molesta tanto como el calor y el hambre. Pero incluso por esta soledad,
A pocas casas de la mía, una atardecida otrora, olas de gente cruzaron mi calle mal llevando a dos heridos: un hombre y una mujer que se habían dado machetazos entre sí. Divisé todo desde mi terraza alta, con un estoicismo inolvidable, acaso de lo pasmada que estaba; podía tener unos ocho años, qué sé
Historias de barrio Leer más »
Yo hubiera preferido agua, pero el vino no sonaba mal tampoco. Toda la vida quise otras cosas y poco las obtuve, pero desde hacía tiempo había adoptado una perspectiva diferente. No siempre lo que se consigue es peor que lo que se desea, por eso sostuve el vaso con firmeza para que no se escapara
Fue hace quince años, un dieciséis de diciembre. Esa noche estábamos empiyamadas en la cama viendo televisión, luego de regresar de culto. No entendí el abrazo de mi mamá, quien de pronto se me abalanzó encima canturreando: «¡Mi niña, mi niña!». Luego del alboroto, bueno, qué pasó, y me mostró la señal en el mocho
Solo sobrevivió el pollito verde. Eran los noventa. Mis papás nos habían comprado un puñado de avecitas de colores en la feria, lo que para mi hermana y para mí fue un acontecimiento por lo menos fascinante. Como un juguete en diciembre, los pollitos vinieron en una caja plana de cartón con orificios laterales. Uno
Crónica de pollos y gatos Leer más »
La tragicomedia de la historia reciente de la humanidad ¿Entonces, amigo mío, siguiendo el ejemplo de los fenicios, regulabas tu camino de acuerdo con los astros? No —dijo Menipo—, viajé en los astros mismos. Jean Baudrillard Si fuera necesario ponerle rostro y cuerpo al siglo que nos antecede, un siglo en el que se dieron cita
Charlot, una sonrisa taciturna Leer más »
«Tras muchos silencios y verdades a medias, finalmente supe los detalles de lo que había sucedido esa mañana de agosto en casa de mis abuelos…»
Han pasado ya muchos días desde que mi gato desapareció de la casa, hecho que coincidió con mi cambio de ciudad. No puedo con el desconcierto, debo confesarlo. Quizá soy una cobarde, una sobreprotectora, pero lo cierto es que nunca se había ido por más de medio día y siempre regresaba a la hora de
Bitácora del ausente Leer más »